Mons. Patrick A. Kelly con el Santo Padre
Prensa Alfa y Omega 19-XI-2009
LA FE, DESDE EL SILENCIO
En el madrileño barrio de Cuatro Caminos se encuentra la parroquia más silenciosa de toda España: Santa María del Silencio. Eso es porque se dedica a prestar servicio pastoral a las personas sordas y sordociegas de la diócesis de Madrid. La Iglesia se preocupa, y mucho, por las personas sordas, como lo demuestra la XXIV Conferencia Internacional sobre las personas sordas en la vida de la Iglesia, que desde hoy, hasta el sábado, se celebra en el Vaticano. El responsable de la parroquia Nuestra Señora del Silencio, de Madrid, el sacerdote don Jaime Gutiérrez, sordo desde los 12 años, explica, en este artículo, cómo viven su fe las personas sordas en España:
La parroquia Santa María del Silencio, situada en la calle Bravo Murillo 93, en el madrileño barrio de Cuatro Caminos, fue fundada hace 36 años para la atención pastoral específica que necesitan las personas sordas y sordociegas, debido a las dificultades de integración que encontraban en sus parroquias de origen.
Nuestra parroquia es una parroquia personal, que presta servicio pastoral a unas 15.000 personas sordas repartidas por toda la diócesis de Madrid. No es una parroquia geográfica, por lo que sus límites son tan grandes como toda la diócesis. Esto supone una primera característica importante que la diferencia de otras parroquias, ya que muchas personas sordas viven muy alejadas de la comunidad parroquial, lo que supone mucho tiempo para desplazarse. También los agentes pastorales deben desplazarse por toda la diócesis para poder atender a todas esas personas: visitando enfermos, celebrando funerales, Matrimonios, Bautismos, etc. Esta realidad configura en gran medida el quehacer apostólico de nuestra parroquia, no siendo posible el mismo funcionamiento que una parroquia geográfica.
Las personas sordas, además de no oír, tienen otras muchas dificultades como consecuencia de su sordera a las que intentamos dar respuesta también desde nuestra comunidad. Las principales son las siguientes:
Pobreza cultural. El 90% de las personas sordas son analfabetas funcionales. Sólo una de cada 1.000 llega a la universidad. Ello tiene importantes repercusiones también en la tarea evangelizadora, pues los materiales escritos que se usan habitualmente en la formación cristiana a ellos no les sirven. Por ello, hay que preparar materiales específicos adaptados a su capacidad de comprensión. Al mismo tiempo, tenemos el desafío de ir desarrollando un trabajo de alfabetización para mejorar su capacidad lectora y comprensiva, de manera que la persona sorda se vaya promocionando de manera integral y tenga los recursos necesarios para ser cada día más libre y protagonista de su vida. La promoción cultural de las personas sordas es uno de los grandes retos que debemos afrontar en nuestra acción evangelizadora con este colectivo.
Pobreza «relacional». Muchas personas sordas viven solas, aisladas, aunque estén entre otras personas. La sordera es una discapacidad que no se ve tanto como la ceguera o la discapacidad física; por ello, la sociedad no está tan concienciada con la problemática de estas personas, pero tiene mayores repercusiones a todos los niveles: psicológico, cultural, retraso de la madurez, retraso mental en ocasiones, etc. Por eso, para muchos, la parroquia es su auténtica casa. Aquí se sienten acogidos, queridos, tienen un lugar de encuentro, de comunicación y de convivencia. La parroquia es su auténtica familia.
Pobreza religiosa. Ésta es una pastoral fundamentalmente misionera, ya que la mayoría de las personas sordas ni en el colegio, ni en su familia, ni en el ambiente cotidiano donde viven han tenido noticia de Dios ni formación cristiana. La mayoría de las personas sordas no se han encontrado nunca con Jesucristo. Esto supone un gran reto misionero, visitando colegios, asociaciones, familias, teniendo un contacto personal con las personas sordas.
Y esto sin hablar de la pobreza material o del nivel de paro y precariedad laboral que, por supuesto, es mucho mayor que en el resto de la población, pues los débiles siempre son los más indefensos y las primeras víctimas de una sociedad organizada y dominada por los más fuertes y poderosos.
En nuestra comunidad, gracias a Dios, ya hay muchas personas entregando su tiempo, su trabajo, sus recursos materiales, sus capacidades, con generosidad, entusiasmo y alegría. Pero son necesarios, sobre todo, más sacerdotes que estén dispuestos a prepararse para poder atender este campo pastoral, pues la mies es mucha y muy dispersa, y los obreros muy pocos.
D. Jaime Gutiérrez
En España hay tan sólo dos sacerdotes sordos: don Agustín Yanes, ya jubilado e iniciador y promotor de la pastoral del sordo en España, y don Jaime Gutiérrez, de 35 años, autor de este artículo.
Existe, además, una Fundación Católica Internacional para el Servicio a las Personas Sordas, que tiene su sede en Estados Unidos e Inglaterra, y una pequeña Congregación religiosa italiana denominada Pequeña misión para los sordomudos. Ambas colaboran con el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud. Y todas ellas colaborarán con España, de cara a que se haga posible -y accesible- la participación de personas sordas en la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011.
Fotos desde Vaticano
Santo Padre Benedicto XVI, al recibir en audiencia a los participantes
en la conferencia internacional ¡EFFETÁ! Las personas sordas en la Vida de la Iglesia
Santo Padre Benedicto XVI con los sordos
AYUDAR MEJOR A LAS PERSONAS SORDASSanto Padre Benedicto XVI, al recibir en audiencia a los participantes en la Conferencia Internacional ¡ EFFETÁ! Las personas sordas en la vida de la Iglesia
Insta a una participación activa de las personas sordas en la vida de la Iglesia
Fuente: Zenit

Fuente: Zenit
Personas Sordas: Destinatarios y anunciadores Evangelios
Fuente: Prensa Vaticana
Vencer sordera del espíritu y egoísmos para ayudar al prójimo, pide el Santo Padre Benedicto XVIFuente: Aciprensa
Oficina de Prensa - Santa Sede 17-11-2009
PRESENTAN EN EL VATICANO CONFERENCIA INTERNACIONAL
SOBRE PASTORAL DE SORDOS
Martes, 17 nov 2009.- Esta mañana en la Sala de Prensa del Vaticano tuvo lugar la presentación de la vigésimo cuarta Conferencia Internacional sobre el tema “Effatá! la persona sorda en la vida de la Iglesia”, promovida por el Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios (Pastoral de la Salud), que se celebrará del 19 al 21 de noviembre en el Aula Nueva del Sínodo.
En el primer día de actividades la apertura correrá a cargo de a Mons. Zygmunt Zimowski, presidente del dicasterio seguida por la ponencia del cardenal Javier Lozano Barragán, presidente emérito del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios y de Mons. Patrick A. Kelly, arzobispo de Liverpool (Gran Bretaña), presidente de la Fundación Católica Internacional de servicios para personas sordas.
El tema de la conferencia internacional elegido este año responde a numerosas solicitudes para organizar en el Vaticano un simposio dedicado a las personas sordas, de manera que se pueda promover en la Iglesia una obra de sensibilización sobre la realidad que viven, dándoles plena dignidad y respecto a sus derechos. La conferencia está dirigida a las personas sordas; a sus familiares; a todos los que trabajan con personas sordas, sea en el ámbito de la Iglesia que en el ámbito civil, sanitario o asistencial y a quien tiene una responsabilidad de animación en la pastoral de la salud: directores nacionales, diocesanos.
Exponentes del clero y de institutos religiosos y del laicado hablarán de la propia experiencia con personas sordas, y en el marco del Año Sacerdotal en curso el encuentro contará con el testimonio de Padre Cyril Axelrod, presbítero sordo y ciego. Además serán escuchadas las vivencias de familias con componentes oyentes y sordos.
Para garantizar la plena participación en los trabajos, por parte de todos, y por primera vez en una conferencia internacional de este nivel, el encuentro será traducido oficialmente también en 4 lenguas utilizando el método de los signos para sordos en idiomas: inglés, inglés angloamericano, español e italiano, y será ofrecido en colaboración con la “Pequeña Misión para Sordomudos”.
Esta mañana en la presentación de esta conferencia internacional Mons. Zygmunt Zimowski aludió a algunos datos estadísticos: son más de 278 millones las personas que padecen algún defecto auditivo que compromete una satisfactoria participación en la vida social, desde su educación escolar, la inserción en el mundo del trabajo y la capacidad de crear una familia. Entre estas personas, más de 59 millones carecen de percepción auditiva, es decir son totalmente sordos.
En el balance presentado esta mañana por el presidente del Consejo Pontificio para los Agentes Sanitarios emergió además que uno de cada mil niños nacidos en los países desarrollados padece de hipoacusia (es decir del déficit funcional que ocurre cuando un sujeto pierde capacidad auditiva, en mayor o menor grado), mientras la cifra se duplica en las regiones del planeta más pobres llegando a constituir el 80 por ciento de los no oyentes.
En este sentido el presidente del dicasterio para la pastoral de agentes sanitarios, destaca que las consecuencias son notables cuanto inevitables sobre la vida de la iglesia católica de la cual se estima forman parte aproximadamente un millón trecientos mil sordos. Las dificultades van desde su impedimento para participar plenamente, con el consiguiente impedimento –para ellos- de crecimiento en el ámbito de la vida espiritual y en la práctica religiosa, así como por la falta de contribución en los aspectos de vitalidad y de riqueza de la misma Iglesia.
Mons. Zimowski recordó que fue con ocasión del Jubileo del 2000 que su Santidad el siervo de Dios Juan Pablo II exhortaba a encontrar “el espacio para los minusválidos” y, si bien existen diversas realidades eclesiales y del voluntariado que ya se ocupan con gran pericia y compromiso en este sector, se siente la necesidad –añadió- de promoverlo y mejorarlo hasta alcanzar una verdadera integración de los no oyentes. En efecto, explicó que es de ahí de donde nace la exigencia de la XXIV Conferencia Internacional organizada por el dicasterio que preside bajo el tema “¡Effatá! las personas sordas en la vida de la Iglesia”.
Tal como lo informó, la iniciativa a celebrarse a partir de próximo jueves en el Aula Nueva del Sínodo ha requerido una rica y variada adhesión desde el momento de su anuncio. Por este motivo dijo: “hoy en la vigilia de apertura, relevamos la participación de 498 personas, consagradas y no, de las cuales 89 son sordas, en representación de 67 países de todo el mundo”.
Durante la segunda jornada, en la que los participantes en el encuentro serán recibidos por el Papa Benedicto XVI y se tratará el tema “La Familia y las personas sordas” y “Pastoral de las personas sordas”. Los trabajos concluirán el 21 de noviembre con la recapitulación de las intervenciones y los debates y la presentación de una relación final.
Evento en Vaticano 19 al 21-XI-2009
XXIV Conferencia Internacional del Consejo Pontificio para la Pastoral de la SaludEFFATÁ: Las Personas Sordas en la Vida de la Iglesia
Vaticano – (Roma – Italia) 19 a 21 de Noviembre de 2009
Organiza: Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios
Más información:
Web de Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios
Web de ICF Fundación Católicos Internacional de Servicios de Sordos




